(trabajo presentado en ocasión de un Ateneo Clínico organizado por la Fundación Prosam en junio de 2011)
El grupo un lugar para pensar
Pensar grupalmente lo grupal
Confieso que me costó mucho la preparación de la presentación de este Ateneo, se me fue armando muy de a poco e incluso teniendo que volver atrás para recomenzar en algún punto anterior varias veces.
Pensar ¿por qué en un grupo? se fue dando como un grupo de ideas. Y como pasa en los grupos hay momentos bastante caóticos, donde no sabemos a donde ira eso, pero estamos a cargo.
Pienso con Eduardo Pavlovsky en las estructuras de demora del coordinador, la plasticidad para tolerar el caos, las intensidades inesperadas, lo diverso que supone el acontecimiento grupal.
El titulo del ateneo refiere a criterios de agrupabilidad y traté de comenzar por ahí, haciendo un recuento de opiniones y criterios cuya falta de acuerdo me resultó bastante frustrante aunque decidí tolerarla.
Pero tolerando la tensión y tal vez llevando el tiempo de preparación un poco mas allá de lo esperable algo pasó, mas bien dos acontecimientos me hicieron encontrar el hilo y me pusieron a escribir.
Primero que implica contar un fragmento del devenir de un grupo terapéutico:
El viernes por la mañana se reune un grupo en el que dos de los miembros en los dos últimas sesiones han tomado su alta.
Después de la ronda de saludos y novedades comienzo diciendo que retomamos luego de dos sesiones de despedidas:
F(mujer, 30a.) dice que se fue pensando después de la última vez, se fue pensando en quienes habían estado en el grupo. Se acuerda de la señora mayor que vino una sola vez, con sus anteojos de sol, que no se sacó los anteojos, le cuenta a I (mujer, 45a.) que no formaba parte del grupo en ese momento que a todos los impresionó, que se quejaba del hijo y de la nuera y dice que el grupo tampoco le sirvió, porque vino una sola vez y no vino mas.
Se acuerdan de ese otro señor que vino también poco tiempo, ¿cómo se llamaba? Me preguntan.
C (70 a) ¿que pasó que no vino mas? Dijo que iba a hacer yoga, creen acordarse. Que el venía porque estaba solo, que un grupo es algo distinto que el yoga, un trabajo terapéutico, que tal vez el no quería eso
.
F quien trae este tema hoy dijo el viernes pasado, al pasar y al cerrar la sesión, que Juan (el analista) pensará en algunos ingresos nuevos. Me acuerdo de esto y les digo con un suave tono humorístico que me están diciendo que piense bien en quien traigo al grupo.
Segundo acontecimiento, vuelve a llegar el mail del área docencia de la Fundación que hace referencia a esta actividad (y yo sin poder hilvanar dos ideas...) “¿por qué pensar en un grupo?”
Y por primera vez, aunque también sea evidente, pienso esta frase en el sentido de elegir un grupo como lugar de pensar, pensar en grupo.
Grupos con los que he pensado y pienso no me faltan: con la familia, con los compañeros, con los amigos, con los colegas, con los pacientes.
Y también por qué no, pensar en grupos de ideas, de conceptos, de imágenes, de escenas.
Y también en el grupo de los que uno ha leído, escuchado, admirado, querido y también con los que ha discutido y peleado.
¿Cómo pensar en en grupo porqué agrupar?
Pienso con Fernando Ulloa (Entrevista a Fernando Ulloa “En la numerosidad social hay algo de puesta en escena”Cuadernos de Campo 2 año 2007)
En la medida en que trabajó con grupos acotados pudo definir la numerosidad social como el campo donde cuentan tantos sujetos de cuerpo presente como sujetos hablantes cuentan. El primer cuentan tiene que ver con la mirada en reciprocidad. Por eso siempre trataba de trabajar en rueda, porque es lo primero que hace al sujeto social. El segundo cuentan tiene que ver con el sujeto singular, con lo que pudo decir a los treinta años de Les Luthiers: habían conseguido un grupo de solistas muy bien afiatados. En un grupo es importante que cada uno pueda desarrollar su estilo, su personalidad, pero todo es patrimonio del grupo.
Pienso con S (hombre de 30a) un paciente de otro grupo que dice que lo que le gusta del grupo es que en la individual siempre sos la víctima, en cambio en el grupo no, también podes ayudar.
Pienso con I (mujer, 45a) del grupo de los viernes no hace tanto que viene, solo tres meses, hemos trabajado una de sus escenas y a las dos sesiones aparece un relato de un acontecimiento reciente en el que su ex esposo le pega a la hija de ambos (14a) y le provoca una lesión en el ojo. En el grupo se trabaja este relato, se habla de la necesidad de hacer la denuncia y poner un corte a una situación de violencia que ella venia ocultando.
Ella hizo la denuncia, y esto provocó grandes cambios en su círculos sociales, familiares, personales.
Después de un tiempo cuenta que fue la mirada de un compañero la que se llevó, que escuchaba las palabras del analista, se las llevó pero que no le hicieron efecto que lo que la decidió a hacer la denuncia fue esa mirada.
Pienso con M (mujer, 47a), la paciente que tomó su alta la semana anterior, que tuvo un cambio muy grande en su ansiedad después que trabajamos que decía “terrible” a cada rato y por todo, luego de un tiempo M dice que lo que a ella la ayudó fue que cada vez que iba a decir terrible escuchaba la voz de otro compañero diciendo “¿Si eso es terrible que te queda para lo realmente terrible?”
Vuelvo a tratar de pensar con Ulloa: como terapeuta tengo la impresión que los grupos son mas sabios, mas productores de inteligencia, “No dos o muchos que se entienden sino el entender de dos o muchos” con esta idea muchas veces evito en los grupos discusiones por el acuerdo, el consejo propongo en cambio desplegar la escena, el conflicto, no ceder a la tensión de aliviar, sino entender mas.
Trabajar en rueda condición de pensar en grupo es poder sostener lo multiple y lo uno.
Trabajar en rueda es circulo y nudo.
Pienso con A (hombre, 52a) se pregunta por el grupo, ¿que somos entre nosotros? ¿Somos amigos? Tampoco pero si, porque nos conocemos muchas veces mejor de lo que nos conocen otros tal vez más cercanos, sabemos cosas muy intimas, pero no compartimos la vida, lo cotidiano. ¿Amigos lejanos?
Amistad y extranjeridad pienso.
¿Cómo agrupar?
Pero para pensar en un grupo la intimidad es condición necesaria “Cuando retrocede la intimidación, se hace lugar a la intimidad que permite escuchar y decir con resonancia” decia Fernando Ulloa.
Pienso con J (mujer, 29a) vino una vez a un grupo de la noche, contó que había sido abusada siendo niña, lo contó llorando con angustia, lo contó a pesar de que le había dicho que no necesitaba contar todo y menos todo el primer día.
De ese grupo participaban otras dos personas que habian sufrido una situacion similar. La escucharon, la alentaron, le dieron su empatia, J no quiso continuar con el grupo. No resonaba con el grupo.
Pienso con mis colegas terapeutas grupales, si no estoy contando demasiadas situaciones en las que los pacientes no siguieron en el grupo. Seguramente estoy pensando con F y el grupo de los viernes: Juan pensá bien en quien invitas al grupo. De todos modos dijeron que ellos tenían la última palabra y seguro que es así cuando hay un grupo.
¿Pero es posible hacer criterios de agruabilidad?
Nosotros los terapeutas también contamos y contamos así que tenemos la obligación que hacerlo y pensar la practica y repensar cuando nos ha ido bien y cuando mal, pero parece que siempre avanzáramos mas cuando nos ha ido mal.
Siguendo con esta rueda pienso con Laura Bleger y Nestor Pasik (Psicoterapia psicoanalitica grupal:Psicoanalisis grupal. Cuando, como, porque Laura Bleger - Nestor Pasik)
“Los criterios de agrupabilidad, es decir las condiciones que determinan que un paciente pueda ser beneficiado con una psicoterapia grupal, son tema de discusión. Probablemente esto se deba a que estas indicaciones dependen de tantas variables que los criterios están muy lejos de poder ser absolutos. Estas variables no son solo relativas al paciente, sino también al grupo, al momento grupal, a la institución a la que pueda pertenecer el grupo, y también, por que no, a variables relativas a características del o de los terapeutas”
Ellos piensan útil hablar de criterios favorables y desfavorables. Entre los criterios favorables destacan:
Diagónsticos; Neurosis, Depresión,Personalidad Infantil,Personalidad como si (falso self), Caracteropatía., Psicosomático
Situacionales:Crisis vitales, Resistencia transferencial, Aislamiento, Cambio de status sociológico
Disposicionales: Rivalidad acentuada con figuras representativas de autoridad
Fantasías sobre una relación de dependencia excesiva
Temor en el contacto estrecho de la relación bipersonal
Dificultad en registrar y expresar afectos y sentimientos
Hijos únicos
Vínculos familiares distantes o inestables
Antagonismo fraterno exacerbado.
Pienso con Federico Pavlovsky y Alejandro Brain (Como armar un grupo terapeutico, revista Topia Abril del 2011)
“Es importante recordar que cuando se discuten los criterios de selección de un paciente debe recordarse que los mismos solo tienen sentido en relación a las características de un grupo en particular.
No hay ninguna información tan importante como el relato de la experiencia grupal previa del candidato. El candidato que haya fracasado anteriormente en la terapia de grupo, que se muestre hostil respecto a la idea de trabajo grupal, que carezca de habilidades sociales, expectativas poco realistas, conducta agitada, hipomaníaca o paranoide, probablemente saboteará las primeras tentativas del grupo. Cuando se ha realizado un proceso minucioso de selección y preparación a través de una serie de entrevistas individuales, la tasa de asistencia es significativamente más alta y aumenta la comprensión de los procesos grupales”
Con ellos pienso en la idea de proceso y de estrategia, de ir entrando al grupo.
Tambien pienso con Grinberg, Langer y Rodrigué (Psicoterapia de Grupo. Editorial Paidos, Buenos Aires, 1974 desestimaban la necesidad de realizar entrevistas previas individuales con el paciente, excepto que fuesen solicitadas por el paciente o tuviesen un fin estrictamente diagnóstico.
Con ellos pienso en la idea de prueba y de cuidado.
Finalmente vuelvo con Pavlovsky y Brain El armado y el mantenimiento) de un grupo terapéutico depende de muchos factores, pero ninguno tan poderoso como la voluntad y confianza de los profesionales implicados en dicho instrumento
¿Para que en grupo, cómo funciona?
...y con Ulloa pienso que en dónde la palabra y la mirada son en reciprocidad, y donde hay un sujeto singular que además esta contextuado socialmente, allí hay algo de puesta en escena teatral. Así como una imagen vale por muchas palabras, una puesta teatral, una dramaturgia, acrecienta el valor de las palabras. No vale por muchas palabras, acrecienta el valor de las palabras. ... ese “efecto per”, que es ese efecto dramatúrgico de la puesta teatral, … rompe ese repetir para no recordar.
Entonces ¿cómo aparece un debate terapéutico en donde la intimidación ha retrocedido?
Con la ocurrencia que quiere decir que se ha roto ese efecto de repetir para no recordar, La ocurrencia rompe con éso. No es que rompe la barrera sino que atrás de esa ocurrencia siempre hay una memoria recuperada. Hasta el grado de pensar “¿Cómo no se me ocurrió antes?”. Las cosas que no tienen memoria, cosas de la temprana infancia, tocan el ánimo, una memoria anímica recuperada.
En un grupo para mí es básico el registro de las ocurrencias que van disparando con valor de interpretación el comentario de un compañero. Con valor de interpretación porque rompen una inhibición. Hay algo para recordar y aparece como una ocurrencia. Pero también es muy importante que en un grupo se tenga suficiente confiabilidad para decir qué les pasó anímicamente, cuáles fueron los toques de ánimo.
Porque en la atemporalidad del inconsciente las cosas reprimidas no constituyen memoria sino toques de ánimo, provocan, en tanto son eternas en la atemporalidad del inconsciente, maneras de ser.
Hasta aquí la presentación, la rueda queda abierta a las ocurrencias...